jueves, 10 de enero de 2008

Dos Rayitas



Y salieron dos rayitas Capulito, no tuve que esperar ni siquiera los 3 minutos porque aparecieron altiro.
¿Qué hacemos? Seguimos calladitos o empezamos a anunciarnos? Me da susto, claro, no sea que nos pase lo de la otra vez y me hagas de nuevo un Creo falso... aunque me late que esta vez será distinto, no me fluye la desesperación ni la angustia, ni la ansiedad ni la locura de gritarle a todo el mundo tu existencia.

Mucho menos por estos días en que esperamos la llegada de Cicciolino en cualquier momento.
Vamos a hacer eso, vamos a ir dejando que los minutos, las horas y los momentos sigan su curso en paz, algunos, claro, los más cercanos, se enterarán, ni modo, pero todo será en paz y tranquilidad, así, si vuelves a partir no nos dolerá tanto como la primera vez, no habrá lágrimas ni decepciones y lo entenderé como que de nuevo no era el momento.
Eso no significa que haya perdido la fe, tan solo que ahora te recibo entre mis pechos y mi vientre con cautela y devoción.

Por ahora nos concentraremos en Cicciolino que nos tiene a todos bastante ansiosos, nos dedicaremos a preparar la forma más linda de contarle a papá y a los Bachis y al resto de la familia. Me dedicaré a tomar lechita descremada y comer sanito para no volverme un mamut, nos dedicaremos a refugiarnos también en el cariño inconmesurable de nuestras hadas protectoras, me dedicaré a descansar de estos síntomas que me ponen en evidencia, me siento mal, me pesan los pechos , tengo mucho mucho sueño y ganas de absolutamente nada. De hecho de lo único que tengo ganas es de estar acostada y abrazada de papá oso.

¿Me abrazas Capullito? mmmm...que rico.